DUEÑOS DEL FUTURO PARA CAMBIAR EL PASADO


Todos hemos sido testigos de múltiples injusticias, atropellos, y violaciones de los derechos humanos de venezolanos que a todas luces, están indefensos y desprovistos de la tan anhelada justicia que les debe garantizar el Estado Venezolano en procura  de sus derechos. A todo nivel, en cualquier milímetro de territorio le ha sido vulnerado un derecho esencial a cualquier venezolano, aun cuando se precien hasta la saciedad con su propaganda bufa de ser garantes y justicieros. Nadie se los cree. A propósito de las condenas a los funcionarios procesados por las muertes perpetradas en las victimas de Bassil Dacosta y Geraldine Moreno acaecidas durante los hechos violentos en el año 2014, resulta que a casi 2 años mas tarde, es que producen las conclusiones de juicios por  muertes tan impactantes con suficientes testigos, pruebas y evidencias visuales. Con estupor hemos vemos como la justicia tiene sus prioridades, ya recordarán también los juicios express que fabrican y deciden de manera expedita, cuando el caso les conviene. A parte de la impunidad y todos los intereses inmersos en estos casos, el distraer la atención para que la sociedad olvide, así como la distorsión de la verdad, constituyen  la intención primordial. Me atrevo a asegurar, que ya muchas personas habrán olvidado que esos jóvenes fueron muertos y que ni siquiera se habían concluido dichos juicios. Es por ello que queda prohibido olvidar a todos ellos quienes no les ha llegado el brazo de la justicia, a los jóvenes que están en la Tumba, a todos los presos políticos, a Leopoldo Lopez, y a quienes murieron intentando recobrar y defender sus derechos. El impacto de la verdad en la lucha contra la arbitrariedad del poder ha sido ilustrado en forma excepcional por Milan Kundera  en su obra La risa y el olvido, y que según el mismo, afirma que " La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido" ; y que a continuación así lo expresa en el siguiente relato: " En febrero de 1948, el líder comunista Klement Gottwald salió al balcón de un palacio barroco de Praga para dirigirse a los cientos de miles de personas que llenaban la Plaza de la Ciudad Vieja. Aquél fue un momento crucial de la historia de Bohemia. Uno de esos instantes decisivos que ocurren una o dos veces por milenio.
“Gottwald estaba rodeado por sus camaradas y justo a su lado estaba Clementis. La nieve revoloteaba hacía frío y Gottwald tenía la cabeza descubierta. Clementis, siempre tan atento, se quitó su gorro de pieles y se lo colocó en la cabeza a Gottwald.
“El departamento de propaganda difundió en cientos de miles de ejemplares la fotografía del balcón desde el que Gottwald, con el gorro en la cabeza y los camaradas a su lado, habla a la nación. En ese balcón comenzó la historia de la Bohemia comunista. Hasta el último niño conocía aquella fotografía que aparecía en los carteles de propaganda, en los manuales escolares y en los museos.
“Cuatro años más tarde a Clementis lo acusaron de traición y lo colgaron. El departamento de propagando lo borró inmediatamente de la historia y, por supuesto, de todas las fotografías. Desde entonces Gottwald está solo en el balcón. En el sitio en el que estaba Clementis aparece sólo la pared vacía del palacio. Lo único que quedó de Clementis fue el gorro en la cabeza de Gottwald"  (...) Los hombres quieren ser dueños del futuro solo para poder cambiar el pasado. Se pelean por entrar al laboratorio donde se retocan las fotografías , donde se escriben las biografías y la historia...

ISABEL VIRGINIA CHIRINOS FLORES

isachi63@gmail.com
Twitter: @chiriflo
Instagram: @chambelon






Comentarios

Entradas populares