AMOR SIN MEDIDA
Dias tristes, horas menguadas, silencios estruendosos, caras largas, sollozos...La vida pareciera acortarse cada vez que vemos morir a una persona cercana, entonces cuando parecemos mas alejados, la muerte nos acerca en el dolor de la pérdida. Es casi una escena que se repite una y otra vez, encontrarnos luego de varios años en velorios o en misas de novenarios, no se si por cumplir o porque en verdad lo sentimos así. Ya el tiempo no alcanza para comunicarse, para el abrazo, para expresar el cariño fraterno, cada quien se exilia en su mundo particular en el que no hay cabida para los demás. El amor se diluye por las rendijas del orgullo, del rencor, y de la indiferencia. Cada vez entiendo menos a quienes se escudan y se esconden en retiros espirituales, van a las iglesias y comulgan consetudinariamente, y a la vez tienen tanto resentimiento en sus corazones, que encienden velas en los pebeteros, y en sus casas son oscuridad, que se quejan por trabajar demasiado y nunca tiene tiempo para lo esencial y el amor que pregonan solo les alcanza para quererse a si mismos, pues su ceguera les cierra el corazón y les impide perdonar, y agradecer. Si practicaran el agradecimiento como una consecuencia del amor, no fueran tan infelices. Olvidan que todos estamos interconectados por grandes lazos que nos mantienen unidos que nos proveen energia y nos llena el corazón de buenas vibraciones. La gratitud nos abre caminos hacia un espriritu energético inmenso. Las personas ya no dan las gracias, ni siquiera por estar vivos, ya el don de la vida es algo tan maravilloso, pero muchos creen que les está dado por que si, aun cuando saben que se nos puede ir en un ratico. Entonces olvidaron que la familia es de donde todos provenimos, que la debemos preservar ante todo, que aunque existan diferencias, son salvables por el respeto, que el perdon, el amor y el agradecimiento deben prevalecer como valor fundamental para mantenerse unidos. Que los rencores y odios son muy pesados para llevarlos a cuestas. Practiquen el don del encuentro, besar, abrazar y ayudar desde el amor fraterno. Y jamás olvidemos que la paz solo se consigue al amar sin medida, pues es la única cura para el dolor del alma.
"Ama y
haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás
con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con
amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor
serán tus frutos". - San Agustín
ISABEL VIRGINIA CHIRINOS FLORES
24/08/2014
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