RESILIENCIA: RESISTIR Y REHACERSE

"Cuando oigo a alguien suspirar: la vida es dura, siempre siento la tentaciòn de decir ¿comparada con que?"  - Sydney  J. Harris .  El término de Resiliencia  fue adaptado a las ciencias sociales para caracterizar aquellas personas que, a pesar de nacer y vivir en situaciones de alto riesgo, se desarrollan psicológicamente sanos y exitosos (Rutter, 1993). Adquirir resiliencia es un proceso vital: toda persona requiere superar episodios adversos para ser feliz y evitar quedar marcado. Es adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares o de relaciones personales, problemas serios de salud o situaciones estresantes del trabajo o financieras. Es como rebotar de una experiencia difícil, como si uno fuera una bola o un resorte. Ser resiliente no quiere decir que la persona no experimenta dificultades o angustias. El dolor emocional y la tristeza son comunes en las personas que han sufrido grandes adversidades o traumas en sus vidas. De hecho, el camino hacia la resiliencia probablemente está lleno de obstáculos que afectan nuestro estado emocional. Una combinación de factores contribuye a desarrollar la resiliencia.La resiliencia humana es ante todo una realidad que podemos observar: caminos de vida que nos sorprenden. Algunos testimonios son muy famosos como el Diario de Anna Frank o la biografía de Nelson Mandela, ellos superaron grandes dificultades y crecieron  en la vida. Más allá de la resistencia, trataron  de  reconstruir sus vidas y,  transformaron su  desgracia en algo positivo. Muchos estudios demuestran que uno de los factores más importantes en la resiliencia es tener relaciones de cariño y apoyo dentro y fuera de la familia. Relaciones que emanan amor y confianza, que proveen modelos a seguir, y que ofrecen estímulos y seguridad, contribuyen a afirmar la resiliencia de la persona. La resiliencia exige crearse a sí mismo, instaurar la diferencia personal, construir la singularidad, la educabilidad. La reacción inmediata de nuestra sociedad es la resistencia, acto eminentemente volitivo. Pensar en resiliencia es evocar a Venezuela. Nosotros los venezolanos ante lo que nos acontece como pais, nos exige hacernos más fuertes, la historia aun no està escrita. Debemos afrontar la adversidad vivida en todos estos  años, saliendo fortalecidos de este aprendizaje por muy duro y traumático que haya sido sabiendo de que lo que hace a un gran país es su gente. Cada uno de nosotros debemos asumir un compromiso: no detenernos, engrandecernos personalmente, alcanzando la excelencia profesional y personal en el espacio que a cada uno nos toca. Muchos han vivido la adversidad, por las divisiones innecesarias, por el discurso del odio y de la violencia. Por estar separados entre un color y otro. Estos años no han pasado en vano y hemos tenido un fuerte aprendizaje. Debemos desde ya, decretar que debemos lograr construir en esta sociedad: Empatía, responsabilidad y tolerancia. Lograremos superar y transformar la pobreza en bienestar, la inseguridad en seguridad, el odio por la tolerancia y respeto, desempleo por empleo con libre oportunidad para el desarrollo, la injusticia por el reinado de la ley es igual para todos, la falta de libertad por más y mejor democracia.
Cuando creas que todo està perdido; no olvides que aun te queda el futuro, tu cerebro, tu voluntad y dos manos para cambiar tu destino...

ISABEL VIRGINIA CHIRINOS FLORES
30/09/2014

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